Voluntarios de Tigo construyen casa con botellas
Los trabajadores se reunieron para apoyar a una familia de extrema necesidad
A principios de año, Olga Justiniano se enfrentó con una difícil situación: su esposo falleció por problemas cardíacos y ella quedó a cargo de ocho hijos y cuatro nietos. Todos los miembros de esta familia compartían una pequeña habitación que servía a la vez de dormitorio, comedor y cocina.
Al conocer esta situación, el proyecto “Casas con Botellas” y los trabajadores de Tigo decidieron brindar parte de su tiempo, su esfuerzo y su entusiasmo para que Olga y su familia cuenten con una vivienda digna. En una actividad de voluntariado, el sábado 19 de febrero se reunieron quince empleados de Tigo en la ciudad de Montero para construir esta casa con sus propias manos.
“Con esta actividad apuntamos a dos objetivos paralelos: por un lado se realiza un aporte social a una familia que lo necesita y por el otro se contribuye al medio ambiente reutilizando las botellas plásticas”, explica Carola Barros, Sub Gerente de Responsabilidad Social de la compañía.
Esta actividad fue posible mediante una alianza con el proyecto “Casas con Botellas”, que está a cargo de Ingrid Vaca Diez. “Trabajamos con las familias ‘más pobres entre los pobres’ integrando a vecinos, familiares y amigos para dar una oportunidad a aquellas personas que nunca la tuvieron”, sostiene Ingrid.
La acción fue realizada en el marco de las políticas de Responsabilidad Social Empresarial de Tigo, que a su vez forman parte integral de la gestión corporativa de la compañía en todos los países donde actúa. El reclutamiento de voluntarios se hizo bajo el slogan “¿Eres diferente o indiferente?”, logrando una amplia aceptación entre los trabajadores de la empresa.